domingo, 17 de enero de 2010
EXTRACTO ( a Guillermo Alanís Otero)
Llevo un extracto de vos
entre estos puños,
hombre de la retama...
llevo un extracto
de tus fórmulas de letras...
tiene el aroma
de tus membrillos
y sabe a tus quimeras,
tiene la fuerza de una cruz
plantada en el dolor
de mis arterias.
Solía enredarme entre
mis torres y mis libros,
derrumbes y creencias,
pero ayer tu voz
esa plegaria verdadera,
sonó como la sangre
de la puna,
tu plegaria de ocasos
y jaleas.
Llevo muy adheridas
a mis faldas
tus celebraciones al fuego
al aire y a la tierra
y desde la raíz del vientre
intento amordazar tus quejas...
llevo la sustancia
de tus sombras y tu luz,
sobre mis pechos de mar,poeta...
Por Natalia Esther Cuevas (FORMOSA)
entre estos puños,
hombre de la retama...
llevo un extracto
de tus fórmulas de letras...
tiene el aroma
de tus membrillos
y sabe a tus quimeras,
tiene la fuerza de una cruz
plantada en el dolor
de mis arterias.
Solía enredarme entre
mis torres y mis libros,
derrumbes y creencias,
pero ayer tu voz
esa plegaria verdadera,
sonó como la sangre
de la puna,
tu plegaria de ocasos
y jaleas.
Llevo muy adheridas
a mis faldas
tus celebraciones al fuego
al aire y a la tierra
y desde la raíz del vientre
intento amordazar tus quejas...
llevo la sustancia
de tus sombras y tu luz,
sobre mis pechos de mar,poeta...
Por Natalia Esther Cuevas (FORMOSA)
Alquimia
Se esconde,
y cubre las sombras.
Te mira,
y hace el amor
con el deseo.
Tú no sabes que es así
y sientes la atracción
hasta caer.
Más nunca
percibirás el signo
pero lo sentirás en la piel.
Te dirá cosas
que no quieres saber,
y lo hará en el secreto.
Si miraras fijamente a sus ojos
quizás, la perversidad descubrirías.
No te detengas a contemplar
porque atrapará tu alma.
En las sombras se esconde.
No intentes buscar
porque se extinguirá.
por Darío Arístides Molina - “Píndaro” (SAN LUIS)
y cubre las sombras.
Te mira,
y hace el amor
con el deseo.
Tú no sabes que es así
y sientes la atracción
hasta caer.
Más nunca
percibirás el signo
pero lo sentirás en la piel.
Te dirá cosas
que no quieres saber,
y lo hará en el secreto.
Si miraras fijamente a sus ojos
quizás, la perversidad descubrirías.
No te detengas a contemplar
porque atrapará tu alma.
En las sombras se esconde.
No intentes buscar
porque se extinguirá.
por Darío Arístides Molina - “Píndaro” (SAN LUIS)
sábado, 5 de diciembre de 2009
Un Par de Pies y Veinte Suelas
Destejo el error tirano
que estalla sonoro
en mis húmedas corazas
galopando sobre el fuego y la magia
por debajo de la muchedumbre
arena y polvo de las ambiguedades!
precaria pasiencia del alboroto!
de aquella piba sedienta
de los sueños en colores
nos robaron los espejos
y sesenta edificios sopranos
desfilan alimentandose de nuestros pies
que exclaman identidad
cien mapas para olvidarse de huir
cincuenta trincheras para sanar del tren a Berlín
y una armonía colectiva
que lustre la pesada suela del zapato.
Florencia Ogas (Catamarca)
Amigos,
Me siento una "Plastificambiante" del universo, la palabra es cambiante y nuestras voces los puentes para construir una nueva y purificada realidad. Por eso, quise compartir con ustedes algunos escritos.
Nico me envió la clave diez veces, hasta que la anote en un lugar seguro.
Les comento que hace poco presente mi primer libro "Retazos de Locura" en la feria del libro de Catamarca, leí un par de poesías, y tuve la sensación de ver a "Shocking Blue" cantando para mi.
Es el primer paso y fué hermoso.
Pronto les voy a enviar por correo mi laburo de periodista -desfachatada- con las entrevistas, y mi memoria en decandencia. .SusNombresSonComplicados.
Un abrazo enormee.
Flor.
Me siento una "Plastificambiante" del universo, la palabra es cambiante y nuestras voces los puentes para construir una nueva y purificada realidad. Por eso, quise compartir con ustedes algunos escritos.
Nico me envió la clave diez veces, hasta que la anote en un lugar seguro.
Les comento que hace poco presente mi primer libro "Retazos de Locura" en la feria del libro de Catamarca, leí un par de poesías, y tuve la sensación de ver a "Shocking Blue" cantando para mi.
Es el primer paso y fué hermoso.
Pronto les voy a enviar por correo mi laburo de periodista -desfachatada- con las entrevistas, y mi memoria en decandencia. .SusNombresSonComplicados.
Un abrazo enormee.
Flor.
Invisibles Peldaños
La niebla del paisaje
avasalla la respiración de las paredes
sustraen las voces de mi carne viva
que profetizan el delirio como sangre y espada
arrodillo el alma
sobre los pasos que agonizan
me vuelvo luna
espina giratoria
del consuelo maniatado
que incendia las sábanas con palabras
He aquí
la perpetua de mis estados
estallidos primarios
dialectos adormecidos
como desvelos sin temperatura
reviven los imperios del tiempo
mientras
el abismo entona despacio de los oídos
y los pies
se enamoran del vacío.
Florencia Ogas (Catamarca)
avasalla la respiración de las paredes
sustraen las voces de mi carne viva
que profetizan el delirio como sangre y espada
arrodillo el alma
sobre los pasos que agonizan
me vuelvo luna
espina giratoria
del consuelo maniatado
que incendia las sábanas con palabras
He aquí
la perpetua de mis estados
estallidos primarios
dialectos adormecidos
como desvelos sin temperatura
reviven los imperios del tiempo
mientras
el abismo entona despacio de los oídos
y los pies
se enamoran del vacío.
Florencia Ogas (Catamarca)
viernes, 27 de noviembre de 2009
ANTROPOFAGIA
El silencio
penetra en mi cuerpo
come mi carne
destroza mis huesos
anula mis sentidos
se bebe mi sangre
muerde mis pensamientos
se mimetiza con mis restos.
Ahora soy
el que penetra
come
destroza
anula
muerde.
Nacho Salde Córdoba
penetra en mi cuerpo
come mi carne
destroza mis huesos
anula mis sentidos
se bebe mi sangre
muerde mis pensamientos
se mimetiza con mis restos.
Ahora soy
el que penetra
come
destroza
anula
muerde.
Nacho Salde Córdoba
domingo, 15 de noviembre de 2009
EL SEPULTURERO
Un último incienso pasa por sus ojos
y ya no quiere preguntarse
cómo y porqué asumió la forma de lo respirable esta paciente voracidad
descendida por la rama de la cotidianeidad.
Sabe que basta una grieta para inventariar las pertenencias,
llámense calle que siempre parece abordada por un último auto de turistas
cargándose una carie por el lente;
casa en torcimiento
o hijo viajando, cual sabueso, tras algo parecido a la dignidad.
Hasta que la grieta, plena, deje pulular crecientes
las tertulias de los silencios; ésos que se buscan un contenido
inmemorialmente perdido.
Siempre y de soslayo el quetupí le ultrajó la oreja crepuscular;
pero ya ni eso,
ni las dinámicas odiosas
a las que suelen obligar las inundaciones cuando tiranizan por su casa,
lo despabilan.
Ayer tuvo que entregar un muerto; los familiares lo trasladaban a un cementerio privado.
(… Observó que habían barreteado más placas de bronce.)
Ayer también, soñó de siesta, que la Virgen le entregaba su manto
antes de desmoronarse
y que lo olvidaba sobre una silla
distraído en dejarse esgrimir, como una cerveza más,
por la fiesta patronal
y su música recalcitrante.
Catador manso de la ceniza…
con la sombra inclinada
acariciando de sobrevuelos este jardín igualitario
de huesos, dones, honores y mentiras.
(Los años dan en la transpiración y en la artritis.)
Deje ya de percutir la pala desafilando la tierra,
que el pozo responde
a su estatura.
Total, todos aprenderemos a familiarizarnos con un racimo de flores plásticas
para saciar a la necesidad
de desalinearnos
del riego.
Gabriel Gómez Saavedra (Tucumán - 2009)
y ya no quiere preguntarse
cómo y porqué asumió la forma de lo respirable esta paciente voracidad
descendida por la rama de la cotidianeidad.
Sabe que basta una grieta para inventariar las pertenencias,
llámense calle que siempre parece abordada por un último auto de turistas
cargándose una carie por el lente;
casa en torcimiento
o hijo viajando, cual sabueso, tras algo parecido a la dignidad.
Hasta que la grieta, plena, deje pulular crecientes
las tertulias de los silencios; ésos que se buscan un contenido
inmemorialmente perdido.
Siempre y de soslayo el quetupí le ultrajó la oreja crepuscular;
pero ya ni eso,
ni las dinámicas odiosas
a las que suelen obligar las inundaciones cuando tiranizan por su casa,
lo despabilan.
Ayer tuvo que entregar un muerto; los familiares lo trasladaban a un cementerio privado.
(… Observó que habían barreteado más placas de bronce.)
Ayer también, soñó de siesta, que la Virgen le entregaba su manto
antes de desmoronarse
y que lo olvidaba sobre una silla
distraído en dejarse esgrimir, como una cerveza más,
por la fiesta patronal
y su música recalcitrante.
Catador manso de la ceniza…
con la sombra inclinada
acariciando de sobrevuelos este jardín igualitario
de huesos, dones, honores y mentiras.
(Los años dan en la transpiración y en la artritis.)
Deje ya de percutir la pala desafilando la tierra,
que el pozo responde
a su estatura.
Total, todos aprenderemos a familiarizarnos con un racimo de flores plásticas
para saciar a la necesidad
de desalinearnos
del riego.
Gabriel Gómez Saavedra (Tucumán - 2009)
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